El descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el domingo entre Nizanda y Chivela, en Oaxaca, dejó un saldo de al menos 13 muertos y varias decenas de heridos. El accidente interrumpió la circulación en la línea que conecta el Océano Pacífico con el Golfo de México, mientras las autoridades mexicanas iniciaron investigaciones para determinar las causas del siniestro. Entre los fallecidos se encuentra una menor de edad y una persona permanece desaparecida.
El almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, titular de la Secretaría de Marina, informó durante la conferencia matutina presidencial que la Agencia de Transporte Ferroviario junto con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Fiscalía estatal evaluarán los hechos. “Se encuentra todo bajo cadena de custodia, incluyendo el registrador electrónico conocido como Pulset, que funciona como una caja negra ferroviaria”, detalló.
El descarrilamiento afectó una locomotora y cuatro vagones del tren “Istmeño”. Según las autoridades, el primer vagón se deslizó sobre un talud a 6,5 metros de profundidad, mientras que el segundo quedó parcialmente suspendido y los otros dos no sufrieron daños graves. A bordo viajaban unas 250 personas; nueve fueron atendidas en el lugar, 109 en hospitales, de los cuales 44 permanecen hospitalizadas, aunque sin riesgo vital.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su pésame a las familias de las víctimas y anunció tres prioridades: atención a las víctimas y familiares, esclarecer lo ocurrido y garantizar la seguridad del tren interoceánico. Por su parte, el director del IMSS, Zoé Robledo, aseguró que todos los pacientes hospitalizados cuentan con seguimiento médico y que ningún caso representa peligro de vida.
El Tren Interoceánico, inaugurado en 2023, recorre aproximadamente 290 kilómetros entre Salina Cruz y Coatzacoalcos, conectando el Pacífico con el Golfo de México. Forma parte de un proyecto estratégico del gobierno mexicano para impulsar el comercio internacional a través del istmo de Tehuantepec. El proyecto de tren interocéanico provocó controversias similares a las del Tren Maya en el pasado, debido a su impacto sobre la naturaleza y las comunidades autóctonas.