La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este lunes que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha perdido «cada vez más fuerza» y que ha dejado de cumplir su labor, al considerar que en el escenario internacional «se imponen los países con mayor fuerza militar».
Las declaraciones se dieron durante su conferencia de prensa diaria desde la Ciudad de México, en el contexto de la escalada del conflicto en torno a Irán.
La mandataria sostuvo que la ONU ya no está actuando conforme a su propósito original y señaló que actualmente prevalecen las decisiones de las naciones con mayor poder militar. «La ONU dejó de cumplir su labor, la verdad. Se imponen los países con mayor fuerza militar. Y eso pues no puede ser», expresó.
Ante el aumento de tensiones en Oriente Medio, Sheinbaum urgió a recuperar el papel de la política diplomática multilateral. A su juicio, quienes terminan pagando las consecuencias de los conflictos bélicos son los civiles. Subrayó que más allá de estar o no de acuerdo con un régimen, quienes sufren directamente los efectos de la guerra son las poblaciones.
La presidenta reiteró que la postura de México es apostar por una solución pacífica y evitar las guerras. Recordó que el respeto a la autodeterminación de los pueblos no solo está establecido en la Constitución mexicana, sino también en la carta fundacional de la ONU. «Es el respeto a la autodeterminación y esa es la declaración de las Naciones Unidas», recalcó.
Agregó que, en caso de que exista violación a los derechos humanos en algún país, la respuesta debe buscarse dentro del marco multilateral y no mediante invasiones o enfrentamientos armados. Insistió en que la posición histórica de México ha sido privilegiar el diálogo y la resolución pacífica de controversias.
Cuestionada sobre si Estados Unidos puede albergar el Mundial tras los ataques contra Irán, la presidenta respondió que se trata de un tema distinto. Señaló que tanto los mundiales como los Juegos Olímpicos buscan fomentar la comunicación entre los pueblos y fortalecer relaciones pacíficas entre gobiernos.
El pronunciamiento ocurre después de la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, y de gran parte de la cúpula militar de ese país. Irán ha prometido vengarse y responder con la mayor fuerza, mientras que durante el fin de semana continuaron los bombardeos en la región.