Gino Segura solicita licencia al Senado para fortalecer la organización de la 4T en Quintana Roo

El senador por Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura, solicitó licencia por tiempo indefinido para separarse de sus funciones legislativas a partir del próximo 25 de junio, con el objetivo de incorporarse de tiempo completo a las tareas de organización y fortalecimiento territorial de la Cuarta Transformación en la entidad.

La solicitud fue presentada ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y, de acuerdo con el legislador, responde a su decisión de sumarse a los trabajos de coordinación y defensa del proyecto de transformación impulsado a nivel nacional.

Segura explicó que su determinación está alineada con el compromiso que asumió desde el inicio de su encargo en el Senado de contribuir a la consolidación del denominado Segundo Piso de la Cuarta Transformación y continuar trabajando en favor de las familias quintanarroenses.

Durante su gestión como integrante de la Cámara Alta, el legislador impulsó iniciativas y reformas enfocadas en el desarrollo económico, turístico y social del país, manteniendo una agenda vinculada a las necesidades de Quintana Roo.

El senador señaló que esta nueva etapa representa una oportunidad para continuar trabajando desde el territorio y en contacto directo con la ciudadanía, con el propósito de fortalecer la organización política y social del movimiento en el estado.

Asimismo, reiteró su respaldo al proyecto encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y destacó la importancia de mantener la cercanía con la población para atender las demandas y necesidades de las comunidades quintanarroenses.

Finalmente, Gino Segura agradeció la confianza depositada por la ciudadanía de Quintana Roo y refrendó su compromiso de seguir contribuyendo al fortalecimiento de la Cuarta Transformación y a la construcción de un mejor futuro para el estado y el país.

Fut Fest pinta de verde, blanco y rojo el Malecón Tajamar en el partido México-Chequia

Desde mucho antes del silbatazo inicial del partido entre México y Chequia, el Malecón Tajamar ya era una fiesta. Familias enteras comenzaron a llegar desde la tarde para asegurar un lugar frente a las pantallas gigantes instaladas en el Fut Fest, convirtiendo el emblemático espacio de Cancún en un auténtico estadio al aire libre.

Niños con el rostro pintado con los colores de la bandera nacional corrían entre las áreas recreativas mientras los vendedores ofrecían banderas, camisetas y recuerdos alusivos a la Selección Mexicana. El ambiente se llenó de cánticos, porras y el tradicional “¡México, México!”, que resonaba a lo largo del malecón conforme aumentaba la afluencia de aficionados entre los que estuvo la gobernadora Mara Lezama Espinosa.

Padres, madres, jóvenes y adultos mayores compartían la emoción de vivir juntos una nueva cita mundialista. Algunos llegaron con sillas plegables; otros prefirieron acomodarse en las gradas o sobre el piso para disfrutar de la transmisión en un ambiente familiar y seguro. Lo importante era ser parte de la experiencia colectiva que ha convertido al Fut Fest en uno de los principales puntos de reunión para seguir los encuentros del Tricolor en Cancún.

La llegada de la gobernadora Mara Lezama Espinosa fue recibida con muestras de afecto por parte de los asistentes. Llegó acompañada por la presidenta honoraria del sistema DIF Quintana Roo, Verónica Lezama; el titular de la CODEQ, Jacobo Arzate; el secretario de Turismo Municipal de Benito Juárez, Juan Pablo de Zulueta, y el diputado Jorge Sanén.

Entre saludos, fotografías y mensajes de apoyo a la Selección Nacional, la Gobernadora recorrió el recinto conviviendo con las familias y destacando la importancia de generar espacios de sana convivencia donde el deporte fortalezca el tejido social.

Conforme se desarrollaba el partido, la expectativa crecía. Cada aparición de los jugadores mexicanos en la pantalla provocaba aplausos y ovaciones, mientras los asistentes afinaban gargantas para alentar al equipo nacional.

El Fut Fest volvió a demostrar que el futbol es mucho más que un deporte. Por unas horas, el Malecón Tajamar se transformó en un punto de encuentro donde la emoción por ver jugar a México unió a familias, amigos y visitantes bajo una misma camiseta.

Entre banderas ondeando al viento, sonrisas, fotografías y la esperanza de celebrar un triunfo mexicano, Cancún vivió otra noche de fiesta, de esas que sólo el futbol es capaz de regalar.